El número de habitaciones es la métrica clave
Un burdel de habitaciones (Laufhaus) vive del alquiler diario de habitaciones individuales. Cada habitación con su propio baño y WC es una unidad de ingresos separada; cada habitación sin sus propias instalaciones sanitarias genera notablemente menos. Quien valora una propiedad así no calcula en metros cuadrados sino en unidades, y comprueba cuántas de ellas se pueden alquilar de forma constante.
Igualmente importante es la circulación interna: rutas separadas, pasillos suficientemente anchos, dos rutas de escape señalizadas, una recepción que nadie pueda eludir. Los edificios que tienen que adaptar esta estructura se tragan presupuestos de reforma que rápidamente ascienden a seis cifras.
Actualmente en oferta se encuentra un edificio comercial independiente en Villingen-Schwenningen: 576 m² de superficie alquilable en una parcela de 1.064 m² en propiedad, nueve habitaciones, siete de ellas con baño y WC en suite, además de una sauna finlandesa, un jacuzzi XXL, una piscina de inmersión fría, un bar, una sala de club, una sala de cine, una sala de espejos, un patio interior cubierto, ocho plazas de aparcamiento y dos plazas de garaje. El edificio ha funcionado continuamente desde 1991 como club de sauna naturista y establecimiento de prostitución y está libre de arrendamientos o alquileres existentes. Precio de compra €848.000.


